
Por @Betarraga
El milagro de la vida elige las más preciosas flores para depositarse y les regala el don de la fertilidad. Sí, seguro. Hey, yo no elegí esto, pero por el día del ciclo que es mi rabia se incrementa de manera exponencial y odio a la naturaleza que me da la opción de procrear sin siquiera preguntarme y que me castiga mensualmente por no hacerlo. Las hormonas se toman tu vida. El ciclo va más o menos así:
Días piola: en estos días, los enanos que tenemos en los ovarios están de vacaciones y dejan plantada la semilla de maldad (óvulo) mientras ellos toman vodka. Tú también tienes ganas de salir a tomar vodka, porque estás piola. Bueeeno, en mi caso siempre quiero tomar vodka.
Días un poco cuáticos: la semilla de maldad plantada por los enanos se libera, y una no se da ni cuenta y está corriendo el peligro de la vida, cualquier descuido te va a cambiar el vodka por leche y pañales e imagínate lo que eso le haría a tu colon. Una se pega las medias sicoseás pero se tranquiliza pensando en que naaah si me porté bien aunque el vodka igual te borra recuerdos.
Días del terror: empiezas a sentir un dolor raro. Los enanos malditos te están estrujando el útero para que andes más incómoda que nunca. Después tienes que partir al supermercado de emergencia a comprar las Always porque no andabas preparada, y pasar a la farmacia del Doctor Simi a comprar 3 cajas de ácido mefenámico por 1.200. En estos días, no hay ganas de vodka (ya, ya, si igual). Y agradece que los enanos fueron buenos y no se demoraron un par de días en darte calambres uterinos, sino estarías con el traste a dos manos pensando en si de verdad te portaste tan bien o ese día en que estaba tan rico el absolut con tónica.

En los días descritos en el primer punto, no tienes derecho a ser mala persona. Si una mina es mala onda esos días, es porque es más amargada que quien les habla y porque se cree figura internacional, la muy mara…villosa. En los días descritos en el segundo punto, sabes que todas las sensaciones extremas de pena que se te puedan venir encima son sólo la previa de lo que viene. Pero, en los días del terror, no hay nada que pueda salvarte de ti misma. La locura, oh, la locura. Como los enanos del útero son hombres, te susurran puras cosas terribles mientras te maltratan. Cantan canciones como las de las películas de Tim Burton, diciéndote que te vas a quedar sola toda la vida porque nadie te quiere porque mira a todas esas niñas, son todas mejores que tú y tú no eres nadie, a quién le has ganado y qué tanto te importa cómo sea yo, a ver. Los enanos te dicen que no te levantes siquiera, que para qué, que la vida es un absurdo y una porquería, ya lo sé. Te tiras en la cama, lloras un rato …y al otro día, los enanos se han callado. Todo vuelve al punto 1. Y nos olvidamos, hasta la próxima, y así por unos 30 años. Todos los meses. ¿Les había contado eso?
En definitiva, uno no se merece esto. Pero, al menos, cuando los enanos se ponen pasaos pa’ la punta y te hacen bowling/burling, basta con amigos que te hagan reír y un par de abrazos para que se callen. Y si no se te callan así, es que eres insoportable por naturaleza y deberías hacerte ver.
Lilits – Niña Engreida













